Pasó hace algunos meses, en un arranque de locura decidí conseguir un Gear Fit 2 porque quería tener un wearable de salud que pudiera llevar conmigo al gimnasio y me ayudara a realizar un conteo sobre mi actividad física. Y es que luego de haber visto varias reviews de este gadget de Samsung me convenció por algunos factores: tiene GPS, monitor de sueño, es resistente al agua, se integra con S-Health y tiene una batería decente (puntos extra por tener una pantalla curva con increíbles colores).

Fue entonces que comencé a utilizarla y sí, contrario a lo que algunos podrían llegar a pensar. Solo lo utilizo cuando voy al gimnasio o hago ejercicio, una vez que termino mi rutina me lo quito y vuelvo a utilizar mi reloj normal (sí, soy de esos que disfrutan usar un reloj tradicional).

A la hora de la hora:

Seamos honestos, el Gear Fit es un monitor de actividad física, no es un smartwatch. Y la verdad es que mientras estoy haciendo ejercicio con él, funciona a la mil maravillas. Cuenta con un sistema de detección automática de ejercicio, por lo que mientras estoy en algún aparato como una caminadora u escaladora, el equipo lo detecta de manera automática y empieza a mostrar en la pantalla mi ritmo cardiaco, el tiempo que llevo ejercitándome, calorías quemadas, etc.

Conforme ha pasado el tiempo, he recibido al menos un par de actualizaciones a través de la app Gear en mi Galaxy S7 edge, con dichas mejoras de software se ha añadido la detección de más ejercicios.

Ahora bien, en caso de salir a correr en exteriores o andar en bicicleta el Gear Fit también me ha funcionado perfecto porque cuenta con GPS sin necesidad alguna de tener conexión con el teléfono. Además, yo suelo utilizar audífonos Bluetooth por lo que he podido pasar un playlist de música para hacer ejercicio al monitor de actividad y cuando me decido por salir a hacer ejercicio lo único que necesito llevar conmigo es el Gear Fit y mis audífonos, dejando el teléfono en casa pues siempre corre el riesgo de que se me caiga del bolsillo mientras corro o peor aún… de la bici.

Otro aspecto que he disfrutado mucho es utilizarlo como monitor de sueño. Algo que solía hacer era poner el reloj en modo no molestar antes de ir a dormir, sin embargo en alguna ocasión olvidé poner este modo y me quedé dormido. El reloj reconoce que estás acostado y detecta automáticamente cuando te quedas dormido.

Lleva un registro de mucho más que tu actividad física:

Sin lugar a duda, algo que hace que el Gear Fit sume muchos puntos (sobre todo si eres usuario de un smartphone Android) es la integración que tiene con S Health. Pues a través de la aplicación podrás consultar fácilmente todos los registros que se han obtenido de tu actividad física, sueño e incluso de hidratación e ingesta de cafeína.

En un inicio tenía miedo de que la batería no fuera a cumplir mis expectativas, sin embargo; actualmente (meses después de haberlo comprado) consigo sin problema alguno los tres días de uso. Ojo, hago ejercicio dos horas por la mañana y apago el Gear y lo vuelvo a encender hasta que es hora de dormir y generalmente me marca 6 horas de sueño.

Cuando tengo que recargar su batería, lo único que hago es ponerlo a cargar mientras estoy cenando o preparando mis cosas para la mañana siguiente. En poco tiempo de carga, la batería del reloj se recupera casi en su totalidad.

El Gear Fit 2 me ha convencido al grado de recomendarlo:

La verdad es que ha superado mis expectativas, al grado de llegar a considerar si valdría la pena adquirir un reloj inteligente Samsung como complemento, por ejemplo, el Samsung Gear S Frontier que cuenta con características muy similares pero al ser un smartwatch su enfoque va más de la mano con las notificaciones del teléfono y mis aplicaciones.

Honestamente, disfruto mucho del hecho de no tener que ponerlo a cargar todas las noches (aunque cuenta con algunas facilidades como la carga inalámbrica, por medio de un dock de carga que se incluye en la caja). Quizás eso pueda ser un factor que determine la compra para muchos usuarios.

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Por ahora creo que he sabido llevar una sana relación con mi monitor de actividad, creo que mi experiencia con el Gear Fit 2 ha sido bastante agradable. Eso sí, no lo llevo puesto todo el tiempo y creo que está bien, siendo honestos… yo no tengo la necesidad de saber mi frecuencia cardiaca en todo momento y el conteo de pasos ya lo puede hacer mi teléfono sin necesidad de ningún accesorio adicional. De hecho, es muy probable que tú tampoco tengas esa necesidad.

8.8 Gran acompañante
  • Pantalla 9
  • Batería 9
  • Funciones 8.5
  • Software 8.5
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Amante de la tecnología, estudiante de ciencias de la comunicación. Siempre abierto a probar nuevas tecnologías.